Calais, 25 de julio de 1909, 4.00: hora de embarcar rumbo a Dover, Inglaterra. Louis Blériot está a punto de completar una hazaña que marcará no sólo su época, sino las de las generaciones venideras. El aviador está a las puertas de hacer historia.
Su avión está listo, despega, alza el vuelo y comienza el viaje por encima del Canal. Unos 37 minutos y 40 kilómetros más tarde, el Blériot XI aterriza sobre suelo británico. Al día siguiente, el Daily Mail titula: "Inglaterra ya no es una isla". Si el comienzo del siglo XX vio el despegue de la aviación moderna, las proezas de Blériot lo elevaron a una altura diferente.
Junto con al original monoplano Blériot XI, una de las atracciones estrella de la exposición es el simulador de vuelo, una réplica de los equipos utilizados por Blériot. Creado por la European Flight Simulations Company, especializada en el diseño y la producción de sistemas de simulación aeronáutica, y con el apoyo de EADS, esta máquina reproduce las características técnicas del avión, así como las principales condiciones de vuelo de la travesía. De esta forma, los visitantes pueden despegar de Calais y aterrizar en Dover, reviviendo el famoso vuelo.
"Con este proyecto queremos poner de relieve la experiencia y, sobre todo, la pasión de un hombre extraordinario, un pionero de la aviación. Al mismo tiempo puede estimular la pasión por la aeronáutica en las generaciones más jóvenes", declaró Jean Botti, EADS Chief Technical Officer. “Louis Blériot nos demuestra – y sigue siendo pertinente recordarlo hoy día- que la pasión por la tecnología, la motivación y la perseverancia son esenciales para el desarrollo de nuevas ideas y productos innovadores”, añadió Botti.